APOSTOLADO LAICAL, ACCIÓN Y DEBER CATÓLICO
«Si quis est Domini, jungatur mihi. Si alguien es del Señor, júntese a mí.» Éxodo XXXII, 26 La importancia del asunto que motiva estas líneas a modo de resumen en lo relativo al deber absolutamente vinculante para todo bautizado de disponerse y cooperar a los efectos de emprender lo más unificadamente posible el apostolado laico, debe movernos a una resuelta generosidad de espíritu viendo en esta obligación un llamamiento divino que todo corazón ardiente de amor y celo apostólico tiene como principal objeto y razón de ser de la vida misma, dado que con su efectivo cumplimiento se agrada al Corazón Sacratísimo de Jesús, se cumplen sus deseos y se le devuelve amor por amor a modo de gratitud, por las tantísimas gracias, dones, virtudes y favores recibidos de su llagada mano generosísima. El Apostolado Laical nació junto con Iglesia de Cristo, y se encuentra ampliamente manifiesto en diversas documentales pontificias: https://pioxiivacantisapostolicaesedis.blogspot.com/sea...