La confianza que debemos tener en la Madre de Dios cuando recurramos a ella
La confianza que debemos tener en la Madre de Dios cuando recurramos a ella Nos dice el Evangelio, que habiendo sido convidado Jesús a las bodas de Caná en Galilea, asistió a ellas juntamente con su Madre: y que habiéndose acabado el vino en la comida, dijo la Madre a su divino Hijo: Vinum non habent. No tienen vino. Con estas palabras quería María suplicarle, que consolase a aquellos esposos que estaban afligidos por la falta de vino. Pero Jesús le respondió: ¿Quid mihi et tibi est mulier? Nondum venit hora mea . ( Joann . II, 4). Con esta respuesta quería decir, que no había llegado todavía el tiempo de hacer milagros, que debía empezar cuando saliese a predicar por la provincia de Galilea. pero a pesar de una respuesta que parecía tan repugnante a los deseos de su Madre, dice San Juan Crisóstomo, que el Hijo determinó obedecerla ( Homil 2 in Joann ): Licet hoc dixerit nondum venit hora mea; maternis tamen prœceptis obtemperav...